
El semieje es más corto que el eje de una hélice, por lo que está diseñado para ser rígido sin ser demasiado voluminoso. Sin embargo, cuando la longitud del semieje aumenta, a menudo es necesario aumentar su rugosidad para garantizar la rigidez. Según los principios de la mecánica de materiales, cuanto más cerca esté el material del centro del círculo, menos papel desempeñará en la transmisión de la fuerza de torsión. Por lo tanto, bajo la premisa de calcular con precisión el par, podemos diseñar el semieje como hueco, lo que no solo reduce su propia inercia rotacional, sino que también ahorra material de manera efectiva.










